El Conflicto Reptil/Humano
Por Jelaila Starr
Escrito el 26 de Octubre del 2001

La antigua batalla entre el hombre y el dragón ha quedado plasmada en los registros de la mayoría de las civilizaciones a lo largo de la historia. Creo que este conflicto entre estas dos razas, el Conflicto Reptil/Humano, se halla en el mismo corazón del por qué estamos en este planeta y sobre todo constituye la razón de la existencia de la Tierra. Creo, además, que este conflicto es la base del juego universal para la evolución del alma conocido como el Juego de la Integración de Polaridad ( el juego de integrar los opuestos Luz y Oscuridad).  Sé que algunos de ustedes han sentido resistencia al uso de la palabra “juego” porque creen que los juegos tienen solamente fines recreativos. Déjenme reiterar el concepto de que aprendemos mejor a través de juegos o mediante la representación de roles. Como es arriba es abajo.

Según mi interpretación, la sacudida producida por los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, volvieron a colocar al conflicto Humano/Reptil en el centro de la escena y me motivaron para concluir este artículo, que había dejado demorado durante varias semanas.

Los acontecimientos de ese día me dejaron un mensaje. Fue un gran impulso para los que trabajamos ayudando a este planeta a ascender. Y tomará mucho tiempo curar el dolor de la herida.

Recientemente, íbamos Jonatan y yo a hacer unas compras. Mientras conducíamos por la autopista rumbo a nuestro destino, él dijo: “Tú sabes, la gente que no sabe la verdad sanará de este trauma, pero aquellos de nosotros que sí somos concientes, no sanaremos porque sabemos demasiado. ¿Podremos sanar alguna vez?”

Mientras él hablaba pude sentir el dolor en su voz y la tristeza proveniente de semejante herida.

Sus preguntas realmente me hicieron pensar. Luego continuó diciendo: “Ahora sé por qué hemos elegido no recordar más de lo que ya hemos recordado de nuestro pasado multidimensional. Fíjate qué duro es para nosotros ahora, a la luz de esta reciente tragedia. ¿Cómo hubiera sido si recordáramos todas las tragedias de este tipo de nuestro pasado colectivo? No creo que podría soportarlo”. No pude más que darle la razón.

Aunque ya ha pasado más de un mes desde los ataques, estoy todavía trabajando en curar  los efectos de este trauma. Hay días en los que aún siento desesperación, y la necesidad de llorar sin razón aparente. Hay noches en las que, recostada, quedo despierta pensando sobre el futuro y preguntándome si aún podremos realizarlo. Tengo que contenerme y recordar que es todo apenas un grandioso juego, que nosotros como dioses / diosas creadores estamos jugando para nuestra propia evolución y por lo tanto no hay nadie a quien culpar. Entonces recuerdo al personaje Neo en la película Matrix y cómo aprendió a ver que las balas no eran reales; y cómo una vez que lo hizo, éstas ya no pudieron herirlo nunca más. En esas noches, agradezco tomar conciencia de los poderes mostrados en esa película porque me dan esperanza. Pero, también, todavía hay  veces, en las que sólo quiero rodar hasta un agujero para nunca salir de él. Éstos son todos síntomas del control mental basado en el trauma, y creo que es lo que hemos estado experimentando a nivel masivo como resultado de los ataques a los EE.UU.

Ustedes podrían preguntar, ¿qué tendrá que ver este reciente acontecimiento traumático con el conflicto Reptil/Humano? Se trata del más reciente movimiento de los Reptiles en el conflicto aún en curso entre estas dos especies. Y, en un nivel más alto, este acontecimiento constituyó el paso siguiente en el drama llamado Integración de Polaridades, el juego multidimensional de la evolución del alma. Sé que esta declaración los va a confundir, por eso permítanme que explique esto con un poco de historia.

Por favor, tengan en cuenta que lo que estoy a punto de compartir viene de mis propias memorias galácticas y por lo tanto, puede estar algo incompleto. Los animo entonces, a que utilicen su propio discernimiento así como también que vayan a sus propias memorias galácticas. Las encontrarán en los Registros Akásicos, también accesibles a través del Pasillo de Registros de la Federación Galáctica, y pueden ser recuperadas de la misma manera que los Registros Akásicos.

Entiendo que el conflicto Reptil/Humano comenzó en el sistema de la estrella Vega de la constelación Lira. Fue en el sistema Vega donde los Humanos se originaron; en un planeta al que recuerdo como Avyon. Desde el comienzo, se les permitió a los Humanos evolucionar libres de influencias externas. Les fue dado un mito de creación que establecía que podrían colonizar cualquier planeta en el universo, y dado el caso de que llegaran a encontrar otra vida allí, deberían esforzarse por convivir en armonía con esas formas de vida.

Desde que los Humanos alcanzaron la capacidad de explorar el universo a través de sus vuelos espaciales y comenzaron a viajar más allá de su planeta, llevaron su mito de creación grabado en sus corazones y se esforzaron en honrarlo como una obligación sagrada entre ellos y El Creador Principal. Los Humanos habían adquirido la enseñanza y vivencia de la Ley del Uno. El Creador Principal fue simplemente el punto focal de su creencia de que todos estamos conectados por el río de energía que fluye a través de todo. Su raza de origen (los Felinos, que desde hacía mucho tiempo habían partido de su mundo) les habían enseñado que todo es energía.

Los Felinos eran una especie bien conocida en nuestro universo y también en otros, que evolucionaron muchos eones antes. Los Humanos fueron su logro genético más importante, que combinó los mejores rasgos de todas las formas de vida que los Felinos habían encontrado en sus muchos eones de existencia. Tal como creamos nuevas razas de plantas con ingeniería genética (también estamos creando nuevas formas de seres humanos, pero no hablare de esto ahora), la mayoría, si no todas las razas conscientes, eventualmente producen nuevas razas también. Sé que esto puede sonarles como algo tomado de Viaje a las Estrellas, pero quizás es tiempo de que comprendan el por qué nos han sido dadas películas como ésta. Creo que son la representación más cercana que tenemos hasta ahora de nuestra historia y universo. Creo que fueron creadas para ayudarnos a recordar quiénes somos, y nuestra historia cósmica.

Creo que Gene Rodenberry y otros escritores de información galáctica están simplemente dando toques a los registros Akásicos de nuestro universo y extrayendo de allí imágenes, en la suposición de que son sólo producto de su imaginación. Pero, como explica mi amiga y compañera en la docencia, Nancy Joy Hefron, las imágenes tienen que venir de alguna parte, y puesto que no hay nada nuevo en el universo, las imágenes deben de haber existido con anterioridad. He llegado a entender que la imaginación es el sistema operativo del software (muy parecido a Windows pero solo que mejor) en el vehículo humano, a través del cual podemos tener acceso al Akásico y a otros registros cósmicos. ¡No cabe entonces preguntarnos por qué hemos sido enseñados a no ser demasiado imaginativos! Las glándulas psíquicas son los programas de software que utilizan el sistema operativo para combinar información en una forma que podamos entender. Una vez que gracias a mis guías, comprendí este elevado concepto dimensional, la teoría de Nancy tuvo sentido para mí. Continuemos.

Poco después de que los humanos alcanzaron la capacidad de hacer viajes espaciales, apareció otra especie. Eran de naturaleza Reptílica. Este grupo era diferente en casi todo. No sólo físicamente; también difería la constitución emocional y mental de los Reptiles. Donde los Humanos eran emocionales, los Reptiles eran mentales. Los Reptiles son una especie poderosa y robusta con una belleza que les es propia. Yo he adquirido un saludable respeto por ellos.

A los Reptiles les fue dado un mito de creación que estaba en oposición directa al dado a los Humanos. Su mito establecía que ellos eran propietarios del universo por derecho divino, y por lo tanto, siempre que colonizaran un planeta nuevo, podrían destruir cualquier otra forma de vida que encontraran. Por lo tanto tenemos dos razas, muy opuestas en naturaleza con mitos de creación también opuestos, colonizando las galaxias. Qué disposición perfecta para el Juego de la Integración de Polaridad.

Afortunadamente, los primeros Reptiles que descubrieron el mundo de los Humanos eran de una naturaleza evolucionada, lo que significó que no fueran tan agresivos como algunos otros de su especie.

Los Reptiles provenían de la constelación de Orión y sus líderes de Alfa Draconi. Los que llegaron al planeta de los Humanos eran de muchos y diferentes planetas, integrados en un mismo grupo. Este grupo de Reptiles no era de naturaleza militar; por el contrario eran exploradores y científicos de una expedición que buscaba planetas nuevos aptos para la colonización. Por lo tanto, estuvieron encantados de encontrar otra especie conciente con una forma única, la cual nunca habían visto antes. Reaccionaron de la misma manera que nosotros los Humanos cuando descubrimos vida en otro planeta.

Los Humanos les dieron la bienvenida como a una nueva forma de dioses, diferentes de los dioses Felinos, su raza de origen (es común en las razas del universo adorar a su raza de origen como si fueran dioses una vez que esta deja el planeta, de la misma manera en que nosotros adoramos a nuestros padres cuando somos niños.) Mucho tiempo antes, los Felinos les habían dicho que había otras razas en el universo y que un día esas razas vendrían y conducirían al planeta y sus especies recién nacidas a un nuevo mundo y estado de conciencia. Los Humanos creyeron que los Reptiles eran el cumplimiento de esta profecía.

Puesto que estos Reptiles eran pacíficos, hicieron amigos entre los Humanos y comenzaron a introducirlos a una tecnología más avanzada, permitiéndoles perfeccionar nuevas capacidades de impulsión para sus vuelos espaciales. A nivel del alma, los seres Humanos estaban ahora preparados para este salto tecnológico, que sería su próximo paso evolutivo.  Recuerden el viejo dicho, “Cuando el estudiante esta listo, el maestro aparece”. Así fue con los Humanos, ellos estaban listos para salir al cosmos.

Muchos años pasaron y más Reptiles viniendo a este planeta y formaron colonias. Los Humanos y Reptiles tenían una buena convivencia. Los Humanos hicieron grandes saltos evolutivos y tecnológicos durante este tiempo con la ayuda de los Reptiles, una raza más evolucionada que ellos. Los Reptiles hicieron saltos evolutivos también, pero estos fueron de naturaleza más emocional. En su estado menos evolucionado, los Reptiles carecían del cuerpo emocional sensible de los Humanos, pero a través del entrecruzamiento con ellos, fueron capaces de lograr esta pieza faltante en menos tiempo del que les hubiese llevado lograrlo por ellos mismos. Así, cada uno se benefició... por un tiempo.

Nota del autor: Noto que mientras escribo esto, hurgando ligeramente en estas memorias del pasado, mi corazón se llena de nuevo de un dolor dulce y amargo. Recuerdo la época de la inocencia; el tiempo anterior e inmediatamente posterior a la venida de los Reptiles. También recuerdo el tiempo después de que la inocencia fuera perdida. Apenas puedo soportar el sentimiento abrumador de tristeza y desesperación. Quizás también ustedes recuerden esto si como yo, estuvieron allí. Continuemos.

Mientras que los Humanos se volvieron más agudos y astutos bajo el tutelaje de los Reptiles, estos crecieron en poder. La línea real de los Humanos, gente rubia-platino y de ojos azules, comenzó a desear la independencia de sus maestros. Entonces empezaron a retirar la ayuda total dada a sus vecinos los Reptiles, en base a la necesidad de volver a tener el control del planeta nuevamente en sus manos. Los Reptiles había tomado muchas de las posiciones de poder en su gobierno, con uniones por matrimonio y entrecruzamiento.

Además, durante este tiempo, se dieron una serie de enfrentamientos entre los Reptiles que habían colonizado Avyon, ya de regreso en casa, y sus consejos gobernantes. Los colonos (¿suena  parecido a América y Gran Bretaña?) habían ido contra la “Directiva Primordial” (su mito de creación) de su especie al no haber destruido a los Humanos y en lugar de eso haber cooperado con ellos. Me da la impresión, mirando hacia atrás, que los Reptiles colonizadores eran de naturaleza rebelde. Tal vez habían huido de su mundo con el pretexto de la exploración científica para encontrar un nuevo hogar. Por supuesto, esto es sólo mi perspectiva.

Pero, eventualmente su gobierno los encontró y tomó acción. Sin embargo y muy a su pesar, los miembros de consejo de Reptiles que vinieron luego a Avyon encontraron que no era conveniente emprender una guerra contra los Humanos y sus aliados Reptiles. Los Humanos estaban demasiado bien armados. Por lo tanto, tomaron acciones encubiertas y se infiltraron entre la población y el gobierno diseminando el virus llamado racismo. El resultado fue el enfrentamiento del vecino en contra del vecino. Los Humanos comenzaron a odiar a los Reptiles. Familias enteras fueron destruidas por el racismo. Para los nacidos con origen mixto, este fue un tiempo extremadamente difícil.

En las familias reales, las alianzas maritales entre las dos especies alcanzaron puntos de tensión cercanos al rompimiento. Los Reptiles de Orión se habían infiltrado también en estas familias, trayendo mucho dolor y destrucción.

Esto se está haciendo interminable, así que saltaré muchos detalles e iré al final de la historia.

Fueron una serie de malos entendidos entre los miembros de las familias gobernantes lo que finalmente desencadenó la guerra. Los Humanos lanzaron el primer ataque y el resultado de esta guerra fue la destrucción del mundo de los Humanos.

El dolor de esta destrucción y la herida que creó, han ido pasando a través de todas las dimensiones en forma descendente como el trauma que forma la base del Juego de Integración de Polaridad. Nosotros los de la Tierra, portamos ese drama. Como dioses y diosas creadoras,  hemos creado un planeta sobre el cual podemos recrear ese drama con el objetivo de curar la herida. Nuestras dos especies han llevado la memoria de esa destrucción en nuestra conciencia racial colectiva y en nuestro ADN.

A excepción de algunos cambios, este mismo drama esta siendo reactuado en nuestro planeta. Los Reptiles han infiltrado nuestra sociedad y gobierno, buscando y cruzándose con esos Humanos del más puro ADN, los de cabello rojo y ojos azules. Esta vez ellos trabajan desde otra dimensión, controlando a los de su linaje en nuestro mundo a través de posesión y/o  encarnación completa.

Con su tecnología superior y conocimiento de leyes universales, han creado un campo electromagnético de frecuencias en el cual nos han encarcelado. De esto, hemos permanecido mayormente ignorantes.

Los Reptiles, desempeñando el papel de opresores invisibles, saben que los Humanos que están procurando esclavizar son realmente más poderosos que ellos porque los Humanos tienen algo que ellos no tienen: un cuerpo emocional completamente desarrollado. ¿Por qué es ésto tan importante? Bien, cuando usted tiene un cuerpo emocional completamente desarrollado usted ha construido en su ADN la herramienta más poderosa de la creación. Esa herramienta se llama compasión. ¡La compasión es la frecuencia más alta de la creación y con ella usted puede crear nuevas realidades o cambiar las existentes!

Volviendo al cuerpo humano, cuando se tiene un cuerpo emocional completamente desarrollado se posee la habilidad de transmutar emociones de baja energía tales como odio, cólera, amargura y vergüenza, en compasión. Este proceso se realiza en el alto corazón o timo. Dentro del cuerpo emocional, el timo / alto corazón actúa en forma muy parecida a una estufa de madera ardiendo. Toma energías de frecuencia mas bajas y las transmuta en una frecuencia más alta, al igual que una estufa de madera que actúa como receptáculo en el cual la madera es convertida en fuego. Para más información sobre esto, lea la Sinopsis de la Fórmula de Compasión.

La compasión es la única emoción y frecuencia que puede cambiar nuestro ADN. Lea el libro de Greg Braden, Despertando al Punto Cero por una explicación más científica de frecuencias y compasión. Esto significa que una frecuencia vibrando más bajo debe elevarse hasta alcanzar el nivel de una frecuencia más elevada. Si usted puede alcanzar compasión, usted puede crear un campo magnético de compasión. Si usted puede crear un campo magnético de compasión usted puede crear una rejilla desde ese mismo campo del tamaño que desee. Todo lo que usted necesita para crear uno lo suficientemente grande como para abarcar un planeta, son suficientes personas (los mágicos 144.000?) alimentando esa rejilla para ampliarla exponencialmente al tamaño que necesite.

Una vez que usted pueda crear una rejilla planetaria de compasión y continúe alimentándola, usted puede disolver eventualmente cualquier campo o rejilla de frecuencia que vibre mas bajo. Esto significa que podemos disolver el campo de frecuencia o cercado, en el que los Reptiles nos tienen aprisionados y así recuperar nuestra libertad. Desde la perspectiva del Juego de Integración de Polaridad, cuando las almas encarceladas se liberen de la prisión a través de la compasión, el juego se termina.

¿Cómo terminamos el conflicto?

Para terminar el conflicto entre Reptiles y Humanos, debemos jugar el juego en una forma diferente a como lo hemos hecho en el pasado. Los que han leído mi libro, Somos los Nibiruans, y/o leyeron nuestra página en Internet sobre el Juego de Integración de Polaridad, recordarán que ésta es nuestra tercera tentativa de integrar Luz y Oscuridad en gran escala, por lo que la Tierra es llamada El 3er Gran Experimento de Integración de Polaridad. Si logramos mantener nuestro sentido común y extraemos nuestras pasadas memorias colectivas, veremos que combatir a la Oscuridad en propio su nivel, no va a ayudarnos y, de hecho, garantizará nuestra derrota. La manera de terminar el juego es usando la única arma que ellos no tienen: compasión.

Cuando podamos, como nación, como raza, darnos cuenta de que todas las manifestaciones de la Oscuridad, son simplemente formas externas de nuestra propia oscuridad interna, dejaremos de luchar y las integraremos. Cuando recordemos que todos somos uno, Reptiles y Humanos, hombre y mujer, abriremos nuestros corazones para abrazar nuestro lado oscuro, volviéndonos completos una vez más. Con lágrimas de alegría bailaremos la danza de integración como amantes apasionados y con nuestra compasión crearemos un mundo de armonía, trayendo este juego a su final.

En servicio,
Jelaila Starr
El Consejo Nibiruano

Acerca de la autora:
Jelaila Starr es una canalizadora conocida internacionalmente, conferenciante y mensajera del Consejo Nibiruano de la Federación Galáctica. Ella es la autora de “Somos los Nibiruanos” y “Puente de Reunión”. A través de sus charlas, talleres, artículos ampliamente publicados y apariciones en los medios de comunicación, el mensaje de Jelaila ha tocado los corazones de mucha gente alrededor del mundo, proporcionando esperanza y comprensión.

Como consejera dotada psíquica e intuitivamente, Jelaila trabaja con individuos para asistirlos con la limpieza emocional, sanación de relaciones, y recodificación del ADN. El enfoque único de Jelaila le permite a sus clientes descubrir quiénes son, qué vinieron a hacer, y cómo lograrlo. Con Jelaila se pueden comunicar al (816)444-4364. Email: jelaila@NibiruanCouncil.com, Website: www.NibiruanCouncil.com 

Traducción: Azulead
Azulead@msn.com
http://groups.msn.com/xolkir/bienvenidos.msnw


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